Comunidades loretanas del Alto Napo se sumarán a la conservación y protección de los bosques

Para llegar a la comunidad nativa Nuevo Libertador, en el corazón de la selva loretana, hace falta una carta geográfica, un mapa del tesoro como esos que uno dibujaba de niño. Esa ruta decorada con imaginación, atravesando riachuelos, navegando en el Amazonas en peque peques angostos como fideos, recargando provisiones en puertos recónditos y escuchando el rugido de otorongos, se queda chica con la realidad de una ruta fantástica.

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El realismo mágico en su máxima expresión cobra vida camino a la comunidad enclavada en la fascinante zona del Alto Napo. Desde Iquitos hay que navegar por el Itaya, Amazonas, Napo, Mazán y Tamboryacu. Unas seis horas en bote para contactar con tres comunidades reunidas con un fin ulterior: cuidar los bosques antes que todo se desplome.

Emilio Machahuay, presidente de la Asociación Civil de Comités de Gestión de Bosque Alto Copalyacu, Tamboryacu y Algodón, anda con el pecho inflado. Y es que fue él quien intermedió para que un equipo de Amazónicos por la Amazonía (Ampa) llegara hasta la mismísima ribera de Nuevo Libertador para brindar una capacitación que esperaban hace lunas.

Nuevos aires

Entre el 16 y 18 de marzo, Karina Pinasco (directora ejecutiva) Rita Vilca (directora de conservación) y Miguel Tang (director de Economías verdes) desarrollaron un taller sobre herramientas de conservación y manejo sostenible. Toda la experiencia de Ampa fue volcada al servicio de otra noble causa que ahora mismo anda bregando para llegar a buen puerto.

Los beneficiados fueron representantes de las tres comunidades que forman la asociación que ya cuenta con un reconocimiento estatal como Unidad de Gestión Forestal y que atañe, en este caso, a bosques de producción permanente, zonas de conservación y conservación ecológica, de acuerdo a la zonificación en el sector Napo-Tamboryacu. Esto, gracias al proyecto ejecutado por el Instituto Nacional de Desarrollo como parte de los objetivos del Proyecto Especial Binacional Desarrollo Integral de la Cuenca del Río Putumayo.

Tras una fructífera explicación y rueda de preguntas, el taller acabó con una serie de acuerdos a socializarse en las cuatro comunidades para que decidan cómo tendrían que organizarse a fin de solicitar títulos habilitantes en las figuras de concesión para conservación y de otros productos de la madera. Una decisión que estarán compartiendo en junio para que Ampa pueda acompañar en el proceso respectivo.

Cabe mencionar que el equipo ampeano aprovechó la estadía para evaluar algunas potencialidades como el manejo de pesca y la elaboración de aceite de palmera. Incluso se realizó una práctica de fabricación casera del sorprendente y riquísimo queso de coco. Una jornada muy dinámica que fue posible gracias al poyo de nuestro cooperante Andes Amazon Fund.

 

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