Concesión para conservación del Valle del Biavo actualizará su Dema

La hija de una socia los apoya poniendo orden en casa. Se encarga de la parte contable de la Asociación de Productores Apícolas del Valle del Biavo para que los campesinos, agricultores y vecinos se preocupen por lo verdaderamente importante: salvar lo que resta de sus bosques en la Concesión para Conservación Chuacullo (1925.23 hectáreas de vida y esperanza).

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Pero, como el proceso es largo y lleno de obstáculos, los vecinos de Abancay, Cusco y Santa Elena (comunidades de Alto Biavo que integran la asociación) realizan diferentes actividades para actualizar la información del área y elaborar la declaración de manejo de la concesión.

La semana pasada el equipo técnico de Amazónicos por la Amazonía (AMPA) desarrolló un taller en Santa Elena. ¿La misión? que todos conozcan más sobre el contexto respecto a la gestión del área, los objetos de conservación y los programas que se podrían implementar. Asimismo, se recolectó información sobre el uso del suelo, se utilizó  GPS para georreferenciación y se tomaron fotos aéreas con el sobrevuelo del drone ampeano.

También se delimitó las zonas agrícolas de los usuarios y los colindantes, con quienes vienen trabajando de manera articulada para las actividades de control y vigilancia en el área de conservación. En esta salida también se realizaron evaluaciones rápidas y se levantó un archivo fotográfico de flora y fauna.

Se frenó la deforestación con la ayuda de la misma población

El equipo de AMPA estuvo conformado por Sergio Rojas, Diego Rado, Gabriel Carrasco y Jorge Fachín, profesionales de distintas áreas de formación, quienes tuvieron una conversación muy puntual con la presidenta de la asociación, Flor Marina Vásquez y conjuntamente con los pobladores evaluaron el potencial de conservación del área, corrigieron el inventario biológico, resolvieron una serie de problemas con posesionarios y programas de educación, entre otras acciones.

Se trata de un área tipificada como bosque seco tropical del Huallaga y alberga una flora y fauna muy variada. Aves como el balsero de moriche y las eufonias, disfrutan de un bosque donde aún es posible encontrar plantas medicinales como manchingue, yanchama, ajo socha y chuchuhuasi.

El dato: Todo este trabajo es posible gracias al apoyo de nuestro cooperante Andes Amazon Fund.

 

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