En la mira hay 7 mil 941.67 hectáreas por salvar de manos impías y gélidas hojas de sierra. La ronda campesina del centro poblado Gran Pajatén del distrito de Huicungo en la provincia de Mariscal Cáceres, sabe que el enemigo acecha, que se agazapa en el bosque y que, cobarde, ataca cuando uno menos lo espera.

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¿Las víctimas? Los árboles de los hermosos y tupidos bosques que circundan su comunidad. ¿El efecto? El cambio de clima, la falta de agua, la fuga de vida, la aparición de enormes forados en las montañas sagradas que hoy en Huicungo, estos pobladores humildes, corajudos y tercos, han decidido proteger.

Ellos ya patrullan su bosque y como parte de su gran objetivo que es el reconocimiento de la concesión para conservación que llamarán Gran Ochanache, esta semana tuvieron una reunión de sinergia con un equipo multidisciplinario de Amazónicos por la Amazonía (AMPA) ¿El objetivo? Allanar el camino para la elaboración del expediente técnico de la futura área de conservación.

En ese norte, se realizaron trabajos de campo como un inventario biológico rápido (de fauna y flora) que determinó la presencia de 6 especies amenazadas, 25 mamíferos, 65 especies de ave, 20 anfibios y 4 reptiles. Asimismo, se reconoció y validó los límites y se montó un taller de planificación de actividades y compromisos.

Como resultado de la elaboración participativa del expediente técnico se logró definir los límites de la concesión, aterrizar objetivos generales y específicos de la propuesta, diseñar actividades y esbozar el presupuesto. Además, se identificaron los objetos de conservación: oso de anteojos, puma, otorongo, maquisapa de vientre amarillo y árboles como el tornillo y la caoba, en una larga jornada que contó con el valiosísimo apoyo de la Jefatura del Parque Nacional Río Abiseo.

Esta futura área de conservación está conformada por bosques primarios de montañas altas que conforman la microcuenca del río Jelache, área pródiga con gran biodiversidad de flora y fauna, mucha de ella endémica y que los ronderos han jurado defender hasta quemar el último cartucho.

El dato: Se llega por vía terrestre a Juanjuí y una vez en Huicungo se navega tres horas por el Huayabamba hasta la desembocadura del río Jelache. Desde este punto se recorre 2 horas hasta la comunidad del Gran Pajatén. Esta actividad fue posible gracias al invaluable  apoyo de Andes Amazon Fund.

 

 

 

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