El jaguar ronda a sólo 400 metros de la comunidad 11 de Agosto. Las huellas de un ejemplar adulto y su pequeña cría confirman lo que la gente cuchicheaba mitad con miedo, mitad con orgullo: lo que merodea al pueblo no es el espíritu de un jaguar abatido, sino un felino amazónico vivito y coleando. Y está ahí nomás, a la vuelta de la esquina.

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Agricultores especialistas en verduras, yuca y cilantro, la gente de las comunidades 11 de Agosto y Tibi Playa viven, además, de la cosecha de camu, de la siembra de arroz y la pesca a puro punche. Esas son las actividades principales de estas dos comunidades de la provincia de Requena (Loreto) que ahora comparten un mismo sueño: tener su propia Área de Conservación Privada (ACP).

Es un objetivo siamés para asegurar el futuro de sus hijos y nietos. Ambas comunidades han decidido entregar más de mil hectáreas, respectivamente, para librarlas de la tala, los cazadores y asegurar que los otorongos sigan reinando en esos bosques llenos de vida y que son auténticas fábricas de agua y oxígeno.

Por ello, esta semana que pasó las cabezas de ambas comunidades y un equipo técnico de Amazónicos por la Amazonía (AMPA) montaron dos talleres para elaborar participativamente las solicitudes para el reconocimiento de las ACP, de acuerdo a la RP 199-2013-SERNANP. Se procedió al ordenamiento de los documentos comunales y la elaboración per sé de las solicitudes para iniciar el proceso de reconocimiento de las áreas, cada una con mil hectáreas y donde se resguarda una gran variedad de fauna y flora.

Hijos de la etnia kukama kukamiria y aguerridos como ellos solos, la jornada participativa concluyó con un recorrido por el bosque donde se pudo identificar plantas y frutos de vainilla, variedades de aves y monos; pero, la gran sorpresa fue toparse con las huellas de un otorongo adulto y su cría. Pruebas irrefutables que en estos predios aún reina el mítico felino amazónico. Sin duda, un remanso donde cientos de especies están a buen recaudo de cazadores y madereros sin escrúpulos.

Pero no vaya a creerse que la lucha recién inicia. Las comunidades tienen dos décadas defendiendo el bosque de las mafias y los delincuentes amateur. El último impasse ocurrió hace unos meses cuando hicieron retroceder a una mafia de madereros que intentaba talar árboles dentro de la futura ACP. Una pretensión que se chocó con su coraje y una defensa cerrada que contó con el apoyo de AMPA.

El dato: Las comunidades están en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Pacaya Samiria y sus ACP llevarán el mismo nombre que las poblaciones; es decir, ACP 11 de Agosto y ACP Tibi Playa. Y esto será realidad gracias al aporte de Andes Amazon Fund.

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