Cuando se asume el compromiso de administrar un área de conservación, sus sueños e ideales no terminan con el papel que los declara administradores del espacio. El trabajo continúa y nuestros guerreros de las concesiones para conservación, Tres Quebradas, Shitariyacu y El Gran Simacache, lo saben.

MÁS NOTAS AMPEANAS: Y el nombre elegido fue… ¡Cooperamaz!

Estos guardianes de la biodiversidad que cuidan 46,778.83 hectáreas de bosque, han comprendido que el camino para asegurar la sostenibilidad de sus áreas pasa por realizar un trabajo en equipo. Asociaciones cacaoteras que saben que si trabajan integralmente con el fruto abrirán las puertas hacia nuevos negocios sostenibles con el bosque en pie.

En el marco del proyecto “Sustainable community based conservation in the Peruvian Amazon”, impulsado por Amazónicos por la Amazonía (Ampa) con el apoyo de Andes Amazon Fund, se realizó una visita a estas asociaciones ubicadas en el distrito de Pachiza y Saposoa, para fortalecer el desarrollo organizacional y capacitar a los asociados sobre el aprovechamiento integral del cacao.

Álvaro Prada, gerente de Cooperamaz (Cooperativa amazónica de conservación voluntaria y comunal) Betzabeth Chávez, ingeniera ambiental de Ampa, fueron los encargados de realizar las capacitaciones y el fortalecimiento organizacional de estos guardianes de la biodiversidad que, dicho sea de paso, ya vienen trabajando a paso firme.

Una muestra de esa convicción es la construcción e implementación de módulos de aprovechamiento integral del cacao, el diseño de cajones de fermentación y la instalación de su propio sistema de provisión de agua. Además, cuentan con equipos e insumos que un proyecto ejecutado por Ampa les facilitó para realizar un óptimo aprovechamiento del insumo.

Esta propuesta permitirá generar ingresos extras a los productores que manejan estas concesiones para conservación, asegurando de esa manera la sostenibilidad financiera de sus áreas y autofinanciando actividades de control y vigilancia de los bosques, espacios naturales que brindan beneficios y protegen fuentes de agua para consumo y riego.

El aprendizaje fue el aprovechamiento del mucílago de cacao, subproducto que por mucho tiempo fue descartado pues era considerado un desperdicio. Sin embargo, ahora está revolucionando la cocina y la cadena de valor del cacao, otorgando nuevos beneficios a los agricultores que se dedican a esta actividad. Esto es sólo el principio de un gran sueño. El camino no es sencillo, pero nuestros guardianes de Pachiza y Saposoa ya están dando los primeros pasos.

 

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