
Con el objetivo de fortalecer sus capacidades para impulsar el turismo sostenible como una herramienta para la conservación y el desarrollo comunitario, los socios y las socias de la Asociación Agro Bio Forestal El Porvenir Pelejo – ABIOFORP realizaron una pasantía de cuatro días a dos iniciativas de conservación voluntaria y comunitaria en Amazonas y San Martín.

La visita incluyó a la Asociación de Conservación Oso Dorado, gestora del Área de Conservación Privada Hierba Buena Allpayacu, en Corosha (Amazonas); y a la Asociación de Conservación de Aguajales y Renacales del Alto Mayo – ADECARAM, administradora de la Reserva Ecológica Tingana (San Martín), reconocida por conservar uno de los ecosistemas de humedales más importantes de la región.

La actividad permitió intercambiar experiencias sobre gestión turística y organizacional, abordando temas relacionados con la estructura interna de las asociaciones, los desafíos enfrentados en el proceso de consolidación del turismo comunitario y las estrategias implementadas para asegurar el relevo generacional y la continuidad de sus iniciativas de conservación.

Durante la pasantía, las y los participantes conocieron el primer centro de interpretación del mono choro de cola amarilla en Amazonas, tuvieron experiencias vinculadas a la atención al visitante, gastronomía con insumos locales, alojamiento vivencial, elaboración de artesanías junto a comunidades locales, pesca artesanal y el desarrollo de emprendimientos sostenibles como el manejo de vainilla, crianza de abejas nativas, viveros forestales e investigaciones experimentales sobre orquídeas y polinizadores.

La experiencia fue altamente valiosa para la ABIOFORP, ya que permitió reforzar la idea de que el turismo de naturaleza no depende de grandes infraestructuras, sino de experiencias auténticas centradas en la sostenibilidad, la identidad local y la conexión con el bosque.

“Para mí esta experiencia ha sido una oportunidad para rescatar y aprender todo lo posible, quedarnos con lo mejor que vienen haciendo otras asociaciones y no olvidar el orden y la organización que tienen. He visto cómo ellos también comparten la misma voluntad por cuidar con mucho cariño y responsabilidad los bosques, y eso se refleja en su trabajo y organización. Sin duda, es una experiencia que nos motiva a seguir aprendiendo y mejorando”, expresó Melita Isuiza, socia de la ABIOFORP.

Como parte de los próximos pasos, las y los socios se comprometieron a poner en práctica lo aprendido para fortalecer la atención al visitante, promover emprendimientos acorde a su contexto y mejorar su organización interna, incluyendo la actualización de su reglamento para facilitar la incorporación de nuevas socias y socios. Actualmente, avanzan en la elaboración de su guión interpretativo y en el fortalecimiento de sus capacidades técnicas y organizacionales.

En junio, la concesión recibirá la visita de 25 estudiantes universitarios, quienes participarán en actividades de restauración, vigilancia y monitoreo de fauna silvestre, fortaleciendo así los espacios de aprendizaje e intercambio en torno a la conservación comunitaria de los bosques inundables del Bajo Huallaga.
NOTA: Estas actividades son posibles gracias al valioso apoyo de la World Land Trust.
