
Con el objetivo de elevar los estándares productivos y comerciales del mucílago de cacao asociado a conservación, se implementó un proceso de fortalecimiento técnico en manejo agronómico y postcosecha, orientado a mejorar la calidad del grano y del mucílago bajo criterios de inocuidad, eficiencia y generación de valor agregado.
Las jornadas descentralizadas, lideradas por el equipo técnico de Amazónicos por la Amazonía (AMPA), convocaron a productores y responsables de parcelas de cinco asociaciones titulares de concesiones para conservación: la Asociación Bosques del Futuro Ojos de Agua (ABOFOA), la Asociación de Áreas de Protección y Conservación Las Tres Quebradas, la Asociación de Desarrollo Sostenible y Conservación Ricardo Palma, la Asociación Shima, la Asociación de Agricultores para la Conservación del Gran Simacache y la Asociación Agropecuaria Forestal y de Conservación Marisol (ASAFCOMAR).
El trabajo en campo priorizó la recuperación estructural de las plantaciones mediante técnicas de poda “bajada de altura” y “apertura de calles”, fundamentales para facilitar la cosecha, mejorar la ventilación y reducir la incidencia de plagas y enfermedades. A través de diagnósticos participativos y trabajo en cuadrillas, los socios fortalecieron sus competencias en técnicas de poda y saneamiento, logrando parcelas más ordenadas y productivas.

Posteriormente, el enfoque se orientó a la cosecha selectiva y a la extracción del mucílago bajo protocolos de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), garantizando estándares de calidad. Se trabajó en la selección rigurosa de mazorcas maduras, el uso adecuado de centrífugas, refractómetros para medición de grados Brix y pH-metros, así como en el cumplimiento estricto parámetros de calidad para asegurar un producto apto para consumo humano y con alto potencial comercial.
Un resultado destacado fue la validación del flujo de procesamiento en ASAFCOMAR, donde se ha producido 121 kg de materia prima manteniendo la cadena de frío mediante el congelamiento inmediato, evidenciando eficiencia operativa y control de calidad.
Este proceso no solo fortalece la productividad, sino que consolida una cadena de valor articulada a la conservación, donde la mejora de capacidades se traduce en mayores oportunidades económicas y en un compromiso renovado con la gestión sostenible del territorio.
Nota: Estas actividades son posibles gracias al valioso soporte de Re:Wild.
