En las comunidades de la provincia de Bolívar, la quinua no es solo un cultivo: representa alimento, tradición y una oportunidad para fortalecer la economía familiar. Con esta visión, se dio inicio a la campaña de siembra de quinua 2026, una iniciativa que busca consolidar una producción más organizada, técnica y sostenible en el territorio.

El proceso comenzó con la identificación de productores participantes y la planificación de las áreas de siembra, permitiendo proyectar una campaña que involucrará a 18 productores locales y alcanzará alrededor de 5 hectáreas destinadas al cultivo de quinua. Como parte de este arranque, se desarrolló una jornada de capacitación que reunió a diversos productores y productoras en un espacio de aprendizaje y articulación comunitaria.
Durante la sesión técnica, liderada por la jefatura de la Concesión para Conservación Alto Huayabamba, los participantes fortalecieron sus conocimientos sobre instalación y manejo del cultivo de quinua en las condiciones productivas de la provincia de Bolívar. El intercambio abordó aspectos clave del proceso agrícola, desde la preparación del suelo y la distribución de la semilla hasta el control de plagas, enfermedades y el manejo adecuado de las labores culturales necesarias para asegurar una buena producción.

Más allá de la capacitación, el encuentro también permitió reforzar la organización de la campaña productiva, informando a los productores sobre el sistema de provisión de insumos agrícolas —como guano de isla, fertilizantes foliares y controladores de plagas— que se facilita bajo un modelo de fondo rotatorio. Este mecanismo garantiza que, tras la cosecha, los productores devuelvan el valor de los insumos en quinua o en efectivo, permitiendo mantener activo el fondo y asegurar su disponibilidad para futuras campañas.

El compromiso de los productores quedó formalizado mediante la firma de un acta de responsabilidad, reafirmando la importancia de trabajar de manera organizada y sostenible para fortalecer la producción local.
Para Gilmer Sánchez Rengifo, productor del caserío Tejechal, la jornada representó un paso importante hacia una agricultura más planificada y eficiente:
“Participar en esta actividad fue una experiencia muy valiosa porque nos ayudó a organizarnos mejor como productores y a comprender la importancia de planificar nuestras parcelas antes de sembrar. Me siento motivado al ver que podemos trabajar de manera más técnica y ordenada”.
La campaña continuará con la culminación de la siembra en todas las parcelas, el seguimiento técnico a las labores culturales y la implementación de un cronograma de monitoreo del cultivo, asegurando que los conocimientos compartidos se traduzcan en mejores resultados productivos.
Más que una campaña agrícola, este proceso representa una apuesta por fortalecer capacidades locales, mejorar la seguridad alimentaria y promover prácticas productivas responsables con el territorio. Sembrar quinua hoy significa también sembrar oportunidades, resiliencia y bienestar para las comunidades de Bolívar.

