San Martín fortalece su red de custodios y custodias forestales para proteger los bosques y la fauna silvestre

Cada vez que un bosque pierde cobertura por la tala ilegal, una invasión o un incendio forestal, la respuesta más efectiva suele comenzar mucho antes de que lleguen las autoridades. Empieza con quienes vigilan el territorio y detectan a tiempo cualquier amenaza. Por esta razón, en San Martín, 57 representantes de 33 concesiones para conservación y ecoturismo participaron de jornadas de capacitación en el uso de tecnologías y procedimientos ante delitos ambientales, así como la acreditación como Custodias y Custodios Forestales y de Fauna Silvestre.

Las jornadas, desarrolladas en Moyobamba y Juanjuí, reunieron a integrantes de organizaciones que administran iniciativas de conservación distribuidas en diferentes provincias de la región. El proceso fue impulsado por el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR), con el soporte técnico de Amazónicos por la Amazonía (AMPA), en articulación con la Autoridad Regional Ambiental (ARA), la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) y la Policía Nacional del Perú.

En el taller descentralizado en la ciudad de Moyobamba, se acreditaron a 23 personas, entre 14 varones y 9 mujeres de trece concesiones para conservación: Alto Renaco, Bosques de Angaiza, Áreas Inundables del Bajo Huallaga, Jardines Ángel del Sol, Guardianes de las Nacientes del Mashuyacu, Sacha Runa, Lloros, Lloros – Limones, Bosques de la Bella Durmiente, Bosques Remanentes del Morro y Refugio Sostenible de los Monos Tocones, Chullachaqui Renacal de Santa Elena, Yacu Kawsanapa y Aguas Claras de Amangay.

Posteriormente, en Juanjuí, se acreditaron a 34 custodios y custodias, 22 varones y 12 mujeres de veinte concesiones para conservación: Cerro Blanco, Dos Velos de Novia de Mojarras, Bosques Corazón del Huallaga – Santa Cruz, Monte Horeb, Pumasapa, Mirador de Qhantú, Monte Cristo, Bosques de Pacota, Gran Ochanache, Bosques de Pailayco, Zal Chala, Los Otorongos, Bosques del Futuro, Las Tres Quebradas, El Gran Ushachi, Bosques del Alto Saposoa, Cascadas de Ishanga, Guardianes de Piedra, Ojos de Agua y Templo de la Madre Divina.

Más que una acreditación, el proceso busca fortalecer la capacidad de las propias comunidades para prevenir y reportar oportunamente actividades que ponen en riesgo los bosques y la fauna silvestre. Durante estas jornadas, las y los participantes profundizaron en sus derechos y obligaciones como titulares de concesiones para conservación, conocieron los procedimientos para la atención de delitos ambientales y fortalecieron sus capacidades para coordinar acciones con las instituciones competentes.

La formación también incorporó herramientas tecnológicas que hoy forman parte de la vigilancia del territorio donde aprendieron a utilizar aplicativos digitales desarrollados por OSINFOR para el registro y reporte de incidencias, además de conocer el uso de drones como herramienta complementaria para el monitoreo de sus concesiones. Estos conocimientos fueron puestos en práctica durante ejercicios de campo y aplicaron los sistemas de monitoreo en situaciones similares a las que enfrentan en sus propios territorios.

La articulación entre organizaciones de conservación y entidades públicas fue uno de los principales ejes del proceso, donde especialistas de la Autoridad Regional Ambiental, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental y la Unidad de Protección del Medio Ambiente de la Policía Nacional compartieron sus competencias y mecanismos de intervención, permitiendo que las y los participantes comprendan cómo actuar frente a los delitos ambientales y a qué instituciones acudir para canalizar una denuncia.

Al culminar el proceso administrativo por parte de la ARA San Martín, las y los participantes obtendrán una acreditación con vigencia de dos años, renovables, que los reconoce como Custodias y Custodios Forestales y de Fauna Silvestre, el cual asumirán el rol de autoridades preventivas comprometidas con la protección y conservación de los ecosistemas amazónicos, contribuyendo a la vigilancia, control y gestión sostenible de los bosques y la fauna silvestre.

Más allá del reconocimiento, el proceso consolida la Red de Conservación Voluntaria y Comunal de San Martín, quienes se prepararon para actuar desde sus propios territorios, en una región donde las amenazas sobre los bosques requieren respuestas cada vez más rápidas y coordinadas. Fortalecer las capacidades de quienes viven y conservan estos espacios representa un paso importante para la gestión sostenible del patrimonio natural de San Martín.

Estas actividades son posibles gracias al valioso apoyo de Andes Amazon Fund.

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