Más de 45 familias cacaoteras de comunidades vinculadas a las concesiones para conservación El Breo, Maquisapa, Bosques de Maná Hermoso y Shitariyacu vienen fortaleciendo sus capacidades productivas en sus propias parcelas, ubicadas fuera de las áreas de conservación, mediante prácticas que mejoran el rendimiento del cultivo sin afectar el bosque. Esta intervención forma parte del enfoque de Amazónicos por la Amazonía (AMPA), orientado a articular la producción sostenible con la conservación del territorio.

Como parte de este proceso y con el acompañamiento técnico, se iniciaron las jornadas de capacitación en manejo de podas, aplicando la técnica de apertura de calles, una práctica clave que mejora la ventilación y permite un mayor ingreso de luz en los cacaotales. Estas acciones no solo optimizan la producción, sino que también reducen la humedad, previniendo enfermedades como la monilia (Moniliophthora roreri) y la pudrición parda (Phytophthora palmivora).
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Los talleres teórico-prácticos se desarrollaron de manera descentralizada en cuatro comunidades, generando espacios de aprendizaje colectivo donde las y los participantes intercambiaron experiencias y fortalecieron sus conocimientos en campo.
En total, 46 personas, 28 hombres y 18 mujeres, pertenecientes a las asociaciones: Asociación de Protección de Bosques Comunales Dos de Mayo Alto Huayabamba (APROBOC), Asociación de Productores Agropecuarios Forestal y Conservación Solopache de Santa Inés (APAFCOSOL), Asociación de Conservación de los Bosques de Maná Hermoso (ACOBMAH) y Asociación de Desarrollo Sostenible y Conservación Ricardo Palma (ADESCORP), participaron en este proceso, unificando criterios de manejo agronómico que permiten mejorar la eficiencia productiva y el cuajado de frutos, al mismo tiempo que promueven prácticas sostenibles en sus territorios.

“Aprendí que la poda no es solo cortar ramas, sino manejar la luz y el aire para que el cacao produzca mejor y se enferme menos. Antes no consideraba cómo influye el microclima en la parcela”, señala Celina Vidarte Cubas, de la Asociación de Productores Agropecuario Forestal y Conservación Solo Pache – Santa Inés, quien participó en las jornadas.
Próximamente, en el desarrollo de esta intervención, continuará con sesiones sobre abonamiento, cosecha y postcosecha para fortalecer la cadena productiva del cacao, incorporando la elaboración de microorganismos de montaña para mejorar la fertilidad del suelo y acompañar la recuperación del cultivo tras la poda, junto con visitas de seguimiento en campo que permitan verificar la aplicación de las técnicas, monitorear la respuesta de las plantas y evaluar la incidencia de enfermedades.

Estas acciones buscan no solo mejorar la productividad del cacao, sino también fortalecer la gestión sostenible de las concesiones para conservación. A través de prácticas técnicas adecuadas, las familias productoras avanzan hacia sistemas productivos más eficientes que contribuyen a la protección de los bosques y a la sostenibilidad de sus medios de vida.
NOTA: Estas actividades son posibles gracias al valioso apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

