
Conservar un territorio también implica encontrar nuevas formas de sostener a quienes lo protegen. Por ello, entre junio y agosto, representantes de nueve asociaciones administradoras de concesiones para conservación de San Martín participaron en un ciclo de talleres teórico-prácticos orientado a fortalecer sus capacidades para diseñar proyectos y gestionar recursos provenientes de fondos públicos y de cooperación internacional.
Muchas organizaciones que trabajan por la conservación conocen de cerca las necesidades de sus territorios y cuentan con iniciativas productivas que podrían generar oportunidades para sus familias y comunidades. El desafío está en transformar esas ideas en propuestas estructuradas, con objetivos claros, actividades, costos y resultados que puedan acceder a mecanismos de financiamiento.

Ese fue el punto de partida del ciclo de capacitación. A través de cuatro talleres teóricos y cuatro prácticos, los participantes aprendieron herramientas para identificar problemas y oportunidades, construir árboles de problemas y objetivos, plantear alternativas de solución, estimar costos privados y sociales y desarrollar el marco lógico de un proyecto.
Pero el aprendizaje no se quedó en la teoría. Bajo la metodología de “aprender haciendo”, cada grupo trabajó sobre una propuesta vinculada a su propia realidad y al potencial de desarrollo de su territorio.
La meta no era aprender a llenar un formato, sino aprender a convertir una necesidad del territorio en una propuesta capaz de movilizar recursos.

Aprender haciendo para conservar haciendo
Durante el proceso, los participantes avanzaron paso a paso en la construcción de sus propuestas: desde la definición del nombre y diagnóstico del proyecto, hasta la formulación de objetivos, alternativas, costos y marco lógico.
El ciclo culminó el 29 de agosto con la presentación de nueve planes de negocio, elaborados por los grupos participantes. Cada equipo presentó su propuesta utilizando materiales didácticos y productos vinculados a sus iniciativas, y recibió retroalimentación tanto del equipo consultor como de sus compañeros.

El proceso incluyó también una evaluación final para identificar los aprendizajes alcanzados y la entrega de certificados como reconocimiento al compromiso demostrado durante el ciclo de talleres.
Más capacidades para sostener la conservación
El principal resultado de este proceso va más allá de los nueve planes elaborados. Los participantes cuentan ahora con mayores conocimientos y herramientas para diseñar planes de negocio y gestionar oportunidades de financiamiento, tanto ante gobiernos locales como mediante fondos concursables.
Estas capacidades pueden abrir nuevas oportunidades para impulsar actividades productivas que beneficien a los miembros de las asociaciones y, al mismo tiempo, contribuyan a sostener acciones fundamentales para la conservación, como la vigilancia y el control de sus territorios.
Así, fortalecer las capacidades para gestionar recursos también significa fortalecer la capacidad de las organizaciones para sostener en el tiempo el trabajo que realizan por sus territorios.
El siguiente paso: llevar las propuestas a fondos de financiamiento
El cierre de los talleres no representa el final del proceso. Ahora comienza una nueva etapa. Cada grupo trabajará junto al equipo consultor para ajustar sus planes de negocio y convertirlos en propuestas de financiamiento, tomando como referencia oportunidades identificadas en PROCOMPITE, el Fondo Socio Ambiental del Perú y municipalidades distritales, de acuerdo con el potencial de cada iniciativa y los requisitos de las convocatorias.
El reto será llevar lo aprendido del aula al territorio y convertir las propuestas construidas durante estos meses en proyectos que puedan acceder a recursos y generar nuevas oportunidades para las asociaciones.
Porque cuando quienes cuidan el bosque cuentan también con herramientas para gestionar recursos, la conservación deja de depender únicamente de la voluntad y se fortalece con capacidades, oportunidades y proyectos capaces de sostenerla en el tiempo.
Nota: Con el valioso apoyo de AECID Perú, en el marco del proyecto “Fortalecimiento de la competitividad y la sostenibilidad ambiental de las cadenas de cacao y ecoturismo en varias áreas de la región de San Martín, Perú”.
