Madre Gera y la constancia de AMPA reflejada en Rosita

Por: Verónica Ccarhuarupay

          Voluntaria del Programa de Comunicaciones y Cultura Ambiental

Rosita lleva puesto un par de botas negras, un jean, un polo que indica “Pasión por la vida”, un costalillo en la espalda que contiene algunas sustancias para elaborar bio fermentos. Camina con un esguince en el tobillo derecho. El sendero está enlodado pero Rosita conoce la ruta y se podría decir que está acostumbrada, pues lo hace una o dos veces al mes. Para llegar a la comunidad “El Arenal” se debe caminar durante dos horas.

Por cada paso que damos nuestros pies comienzan a hundirse en el fango, la travesía era larga pero las historias de Rosita hacían entretenido el viaje. Llegamos a una bifurcación del camino y tomamos la ruta de la derecha, de pronto un gran desfiladero de rocas que debemos subir nos anuncia cansancio, pero continuamos; Rosita constantemente me pregunta si estoy bien o si quiero descansar. Sigamos, no te preocupes le respondo inmediatamente.
Terminamos de subir el desfiladero, nos sentamos y comienzo a observar aquella maravilla: todo era verde, árboles, plantas, animales a lo lejos se ve el pueblo de Pacaypite, donde había empezado nuestra caminata. Las aves empiezan a cantar y sentimos como el viento nos refresca con su soplido. (Seguir leyendo)

 

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