
Representantes de 45 iniciativas de conservación, junto a instituciones del Estado, organizaciones de la sociedad civil y aliados de la cooperación internacional, participaron en la Asamblea General de la Red de Conservación Voluntaria y Comunal de San Martín (RCVCSM), realizada en Juanjuí. El encuentro permitió evaluar los avances alcanzados durante el último año, fortalecer alianzas estratégicas e identificar nuevas oportunidades para consolidar la conservación voluntaria y comunal como un aporte clave a las metas nacionales y globales de conservación.
La asamblea reunió a concesiones para conservación, concesiones de ecoturismo, áreas de conservación privada, asimismo, contó con la participación de representantes del Ministerio del Ambiente (MINAM), el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR), Amazónicos por la Amazonía (AMPA), la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) y la Red Amazonía/Perú que Late.

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación del balance de gestión de la Red. Armando Rodríguez, presidente de la RCVCSM, destacó avances importantes alcanzados durante el último año, entre ellos la incorporación de cinco nuevos socios: Bosque Guardián, Lágrimas del Sol, Alto Saposoa, Bosque Sagrado de Uchiza y Bosque San Andrés de Tomás.

Asimismo, informó sobre el fortalecimiento de las capacidades de vigilancia y respuesta frente a incendios forestales. Gracias al apoyo de Profonanpe, la Red recibió equipamiento, materiales y herramientas para el combate de incendios, además de desarrollar procesos de capacitación que permitieron formar a 102 nuevos custodios y custodias forestales y de fauna silvestre, y cinco brigadas comunitarias en Bosques de Marona, Santa Elena, Ojos de Agua, Alto Huayabamba y Shitariyacu. Actualmente, la RCVCSM cuenta con 35 bomberos forestales certificados que contribuyen a la protección de los bosques y la biodiversidad.
“Estamos atravesando una etapa con mayores oportunidades para la conservación. Hemos pasado momentos difíciles, pero hoy vemos que existen más espacios de colaboración y apoyo para quienes protegen los bosques”, señaló Armando Rodríguez.
Seguridad jurídica para conservar mejor
Otro de los temas centrales de la asamblea fue la seguridad jurídica de las concesiones para conservación y ecoturismo. El equipo técnico de Amazónicos por la Amazonía presentó los avances en los procesos de inscripción en registros públicos, una herramienta que fortalece la protección legal de las áreas frente a posibles superposiciones o conflictos territoriales.
Durante la jornada se destacó la importancia de seguir impulsando estos procesos para brindar mayor estabilidad a las iniciativas de conservación, especialmente en un contexto donde aún persisten desafíos relacionados con la superposición de derechos y las limitaciones técnicas y financieras para culminar algunos trámites.
Para los participantes, estos avances representan una oportunidad largamente esperada. “Después de varios años buscando estas oportunidades, sentimos que estamos avanzando hacia una mayor seguridad para nuestras áreas”, comentó Marvin García, representante de la Concesión para Conservación Chuacullo.
El aporte de la conservación voluntaria a las metas globales
La agenda también incluyó la presentación de avances relacionados con las Otras Medidas Efectivas de Conservación Basadas en Áreas (OMEC), un mecanismo internacional que reconoce territorios que contribuyen de manera efectiva a la conservación de la biodiversidad.
En el marco de la asamblea se realizó la entrega simbólica al Ministerio del Ambiente de las solicitudes para el reporte de 30 concesiones para conservación impulsadas por la Red Amazonía/Perú que Late. La propuesta incluye 28 concesiones ubicadas en San Martín, una en Loreto y una en Madre de Dios, que en conjunto protegen más de 738 mil hectáreas de bosques amazónicos.

De concretarse este proceso, el aporte acumulado de las iniciativas promovidas por la Red Amazonía/Perú que Late alcanzaría las 943 mil hectáreas reportadas bajo este mecanismo, fortaleciendo la contribución de la conservación voluntaria al cumplimiento de la meta global 30×30.
Diego Neyra, especialista de la Dirección General de Diversidad Biológica del MINAM, destacó la importancia de este esfuerzo colectivo y señaló que permitirá visibilizar el trabajo que realizan las concesiones para conservación, además de abrir oportunidades para futuros mecanismos de financiamiento orientados a fortalecer la gestión de estos territorios.
Las expectativas frente a este proceso también fueron compartidas por los propios conservacionistas. “Tenemos mucha expectativa respecto al reporte de las OMEC y a cómo podemos involucrarnos desde nuestras áreas de conservación”, señaló Viviana Ruiz, representante de la Concesión para Conservación Monte Cristo, quien destacó que la asamblea estuvo marcada por el intercambio de oportunidades y perspectivas para fortalecer el trabajo de conservación.
Nuevas oportunidades desde el Estado y la cooperación
La participación de las instituciones aliadas permitió conocer nuevas oportunidades para fortalecer la gestión de las áreas de conservación.
Desde SERFOR, Víctor Huamán, director general de Política y Competitividad Forestal y su equipo, presentaron propuestas orientadas a fortalecer la sostenibilidad de las concesiones para conservación y ecoturismo. Entre ellas destacó la búsqueda de mecanismos que permitan ampliar los esfuerzos de conservación hacia áreas vulnerables que actualmente requieren mayor protección, así como mejoras normativas orientadas a facilitar la gestión de los territorios bajo conservación.
Asimismo, explicó que se vienen impulsando cambios relacionados con los pagos por actividades turísticas desarrolladas dentro de las concesiones para ecoturismo, con el objetivo de generar condiciones más favorables para quienes conservan los bosques y promover alternativas económicas compatibles con la protección de los ecosistemas.

Por su parte, Ronald Chancasanampa, Coordinador de la oficina desconcentrada de Tarapoto de OSINFOR, reafirmó su compromiso de seguir fortaleciendo el trabajo de los custodios forestales y de fauna silvestre, impulsar el uso de herramientas tecnológicas para la gestión de las concesiones y acompañar a los titulares en el cumplimiento de sus obligaciones de manejo y conservación.
La Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), a través del Proyecto Pro-Ambiente, anunció además el impulso de una subvención orientada a fortalecer las capacidades de gestión, vigilancia y control de las iniciativas de conservación, así como brindar asistencia técnica para los procesos de reporte OMEC y otras acciones vinculadas a la sostenibilidad de los territorios conservados.
La asamblea también permitió que representantes de iniciativas recientemente incorporadas a la Red compartieran sus expectativas. Régulo Coello, de la Concesión para Conservación San Andrés de Tomás, destacó el valor de estos espacios para fortalecer capacidades, intercambiar experiencias y acceder a herramientas que permitan mejorar el monitoreo y la protección de los bosques.
La jornada concluyó reafirmando el valor de la acción colectiva para la conservación. Más allá de los acuerdos alcanzados, el encuentro permitió fortalecer vínculos entre socios, instituciones públicas y aliados estratégicos, evidenciando que la conservación voluntaria y comunal continúa consolidándose como una contribución concreta a la protección de nuestra amada Amazonía Andina y al cumplimiento de las metas nacionales e internacionales de conservación.
Nota: Estas actividades son posibles gracias al valioso apoyo de la Cooperación Alemana para el Desarrollo.
