
Los bosques cambian constantemente: una especie registrada por primera vez, una nueva amenaza, una actividad de control y vigilancia o una jornada de educación ambiental pueden convertirse en información clave para decidir cómo proteger un territorio. Pero si esa información no se registra ni se analiza, gran parte del esfuerzo de conservación puede perderse con el tiempo.
Con ese desafío constante, integrantes de la Asociación de Conservación Las Hurmanas de San Juan del Abiseo (ASHUSJA) y de la Asociación El Bosque del Futuro Ojos de Agua (ABOFOA) participaron en un proceso de fortalecimiento de capacidades para mejorar la elaboración de los informes anuales de gestión de las concesiones para conservación: Los Otorongos y Ojos de Agua, dos territorios que resguardan 7,803.66 hectáreas de bosques en la región San Martín.

Más que un requisito administrativo, estos informes permiten reconstruir la historia del territorio durante cada año: documentan las acciones de vigilancia, monitoreo de biodiversidad, investigación, educación ambiental, relaciones comunitarias y atención a visitantes. Esa información se convierte en una herramienta para evaluar resultados, identificar nuevas amenazas y planificar las siguientes acciones de conservación.

Durante los talleres, desarrollados por Amazónicos por la Amazonía (AMPA), las y los participantes revisaron la estructura de los informes anuales, analizaron las actividades ejecutadas en el marco de la Declaración de Manejo (DEMA) y realizaron ejercicios prácticos para organizar y sistematizar la información generada en sus concesiones.

Fortalecer estas capacidades resulta especialmente importante por el valor ambiental de ambos territorios: La Concesión para Conservación Los Otorongos funciona como un corredor biológico que conecta con el Parque Nacional Río Abiseo y favorece el desplazamiento de la fauna silvestre, además de cumplir un papel fundamental en la regulación del agua. Por su parte, la Concesión para Conservación Ojos de Agua resguarda uno de los ecosistemas más frágiles y amenazados del Perú, reconocido por su alto nivel de endemismo y por albergar especies únicas que dependen de estos bosques para sobrevivir.

Cada informe elaborado por las asociaciones representa mucho más que un documento, es el registro de años de trabajo comunitario, de decisiones tomadas desde el territorio y de un compromiso permanente por conservar algunos de los ecosistemas más valiosos de San Martín.
Estas actividades son posibles gracias al valioso apoyo de Re:Wild y AECID.
