
En La Unión, provincia de Huallaga, pobladores y representantes de organizaciones locales respaldaron la propuesta de Concesión para Conservación Pillku Yaku – El Hocicón, mientras una inspección ocular permitió verificar en campo los límites y la cobertura boscosa del área.
En las montañas que rodean los centros poblados La Unión y El Líbano, el bosque no es solo paisaje. Es agua, es biodiversidad y es parte del territorio que sostiene la vida de las comunidades del valle del Mashuyacu. Por eso, protegerlo implica también asegurar los servicios ecosistémicos que la población necesita hoy y que necesitará en el futuro.
Con esta visión y con el acompañamiento técnico de Amazónicos por la Amazonía – AMPA, se desarrollaron dos jornadas clave para avanzar en la propuesta de Concesión para Conservación Pillku Yaku – El Hocicón, en el distrito de Saposoa, provincia de Huallaga, San Martín. El proceso contó con la participación de más de 50 personas, entre integrantes de la Asociación Los Protectores de Flora y Fauna de las Cuencas del Hocicón La Unión Omia, la Asociación de Productores Agropecuarios Bosques Verdes Los Olivos, pobladores de La Unión y El Líbano, la Ronda Campesina, el Teniente Gobernador, la JASS de La Unión, representantes de la Autoridad Regional Ambiental (ARA) y el equipo técnico de AMPA.
Una decisión que se construye con la comunidad
La propuesta de Concesión para Conservación Pillku Yaku – El Hocicón fue socializada ante pobladores y representantes de La Unión, con el objetivo de validar el Expediente Técnico y fortalecer el compromiso comunitario con la conservación del territorio. La presentación estuvo a cargo del Ing. Roger Ramírez, representante de la ARA San Martín.

Durante el encuentro se compartió la visión de conservar los ecosistemas de Pillku Yaku – El Hocicón como parte de un corredor ecológico que conecta este territorio con otras áreas de conservación, como El Gran Simacache, Jardines Ángel del Sol, Alto Saposoa, Los Andes y Guardianes de las Nacientes del Mashuyacu. Esta continuidad territorial favorece la conservación de los bosques y hábitats que sostienen la flora y fauna silvestre, así como el mantenimiento de servicios ecosistémicos esenciales, especialmente la seguridad hídrica para las comunidades del valle del Mashuyacu. En este contexto, la propuesta identifica como principales objetos de conservación al cedro (Cedrela odorata), el romerillo (Podocarpus oleifolius), el gallito de las rocas (Rupicola peruvianus) y los recursos hídricos.
La propuesta fue validada por los participantes, sin observaciones ni recomendaciones, consolidando su respaldo a la iniciativa. Este resultado refleja que la conservación de Pillku Yaku – El Hocicón se construye desde el territorio, con la participación de quienes lo habitan y conocen su valor.

Ese respaldo se trasladó luego al campo, donde una comitiva de 15 personas, encabezada por el representante de la ARA, realizó la inspección ocular del área propuesta. El recorrido permitió verificar sus límites y constatar la cobertura boscosa existente, aportando evidencia al proceso de evaluación para el otorgamiento de la concesión.
La inspección fue documentada mediante fotografías, imágenes aéreas captadas con dron, acta y lista de asistencia, dejando registro de las condiciones del área y de un proceso que articula participación comunitaria, evaluación técnica y compromiso con la conservación.
Un territorio que sigue avanzando hacia la conservación
El proceso entra ahora en una nueva etapa: la elaboración del informe técnico por parte de la ARA San Martín y la aprobación y publicación del Anexo 05 en la Municipalidad Provincial de Huallaga, la Unidad de Gestión Forestal y Fauna Silvestre de Juanjuí (UGFFS–Juanjuí) y el Diario Amanecer, de acuerdo con los lineamientos para el otorgamiento de concesiones para conservación.
Pero más allá del procedimiento administrativo, en La Unión queda un mensaje claro: la comunidad respalda la protección de un territorio donde conservar el bosque también significa asegurar el agua y el bienestar de quienes dependen de ella.
Pillku Yaku – El Hocicón avanza hacia la conservación con un propósito que va más allá de delimitar un área: proteger sus bosques, su biodiversidad y las fuentes de agua que sostienen la vida en el territorio.
Nota: Estas actividades son posibles gracias al valioso soporte de Andes Amazon Fund.
